Practice

Families and Communities

Read the introduction first: it names the text type and the topic, so you know what kind of answer each question wants.

A lesson on this reading skill

Introducción: Este artículo, escrito para este curso, trata de un programa de Valencia, España, en el que estudiantes universitarios viven con personas mayores. Va acompañado de un gráfico.

Compartir piso con una generación de diferencia

Cuando Lucía Ferrer llegó a Valencia desde un pueblo de Teruel para estudiar Enfermería, descubrió que una habitación en un piso compartido costaba casi la mitad de la beca que recibía. Hoy vive con Amparo, una viuda de 81 años, en un piso luminoso cerca de la universidad. No paga alquiler; a cambio, cena con ella casi todas las noches y la acompaña al mercado los sábados.

El acuerdo forma parte de «Dos Llaves», un programa que la asociación vecinal Arraigo puso en marcha en 2019. La idea es sencilla: muchas personas mayores viven solas en casas demasiado grandes, y muchos jóvenes no pueden pagar los precios del alquiler. La asociación entrevista a ambas partes, busca afinidades de horarios y costumbres, y visita cada hogar una vez al mes durante el primer año.

Las cifras han crecido de forma constante, con una excepción: 2020, cuando las restricciones sanitarias obligaron a suspender la formación de nuevas parejas durante varios meses. Desde entonces, el número de convivencias se ha más que triplicado. Según la coordinadora del programa, Rosa Llorens, la clave ha sido el boca a boca. «Las primeras familias desconfiaban. Pensaban que meter a un desconocido en casa de la abuela era una locura. Ahora son los propios hijos quienes nos llaman», explica.

No todo funciona a la primera. Alrededor de una de cada diez parejas se separa antes de terminar el curso, casi siempre por diferencias de horarios: los estudiantes vuelven tarde y algunos mayores se acuestan temprano. Por eso Arraigo ha añadido un contrato de convivencia en el que ambas partes acuerdan, desde el principio, las horas de silencio y las tareas compartidas.

Para Amparo, el beneficio no se mide en euros. «Antes pasaba días enteros sin hablar con nadie. Ahora discuto de política con una chica que podría ser mi nieta, y le gano casi siempre», dice entre risas. Lucía, por su parte, asegura que ha aprendido más sobre el cuidado de los mayores en esa cocina que en muchas clases de la facultad.

El ayuntamiento estudia ahora financiar la ampliación del programa a otros barrios, aunque algunos vecinos piden que primero se garantice el seguimiento de cada convivencia.

Question 1
¿Cuál es el propósito principal del artículo?
Question 2
Según el gráfico, ¿qué tendencia muestran las convivencias activas?
Question 3
¿Qué información del artículo explica el dato del año 2020 en el gráfico?
Question 4
¿Qué significa la expresión «el boca a boca» en el tercer párrafo?
Question 5
¿Qué se puede inferir sobre el contrato de convivencia?

Introducción: Este artículo, escrito para este curso, trata de una cocina comunitaria en un barrio de Lima, Perú.

La olla que no se apaga

A las seis de la mañana, cuando la neblina todavía cubre los cerros del distrito de San Juan de Lurigancho, Elena Quispe ya ha encendido los dos fogones de la olla común Manos Unidas. Hoy toca arroz con lentejas y, si las donaciones del mercado alcanzan, un poco de pollo. A mediodía, unas ciento veinte personas harán fila con sus táperes frente a la pequeña casa de madera que los vecinos levantaron con sus propias manos.

La olla nació en 2020, cuando muchos padres del barrio, que trabajaban como vendedores ambulantes o en obras de construcción, se quedaron sin ingresos de un día para otro. «Al principio juntábamos lo que cada familia tenía: una bolsa de fideos, dos cebollas, un poco de aceite», recuerda Elena. «Nadie pensaba que íbamos a seguir cuatro años después».

Pero siguieron. Hoy la olla funciona con turnos rotativos: cada día cocinan cuatro mujeres distintas, y los hombres se encargan de subir el agua y la leña. Las familias pagan un sol por ración, aunque nadie se queda sin comer por no tenerlo. Con ese dinero se compra el gas y se reparan las ollas grandes, que con el uso diario se gastan pronto.

Para muchos vecinos, la olla es mucho más que un comedor. Allí se avisa de las ofertas de trabajo, se organizan las faenas para limpiar las escaleras del cerro y se celebran los cumpleaños de los niños con una torta comprada entre todos. «Antes cada uno vivía encerrado en su casa. Ahora sé el nombre de todos mis vecinos», comenta Julio Ramos, que llegó al barrio desde Huancavelica hace diez años.

Sin embargo, la iniciativa enfrenta problemas. La municipalidad entrega alimentos de manera irregular, y algunos meses los productos no llegan. Las cocineras, además, no reciben ningún pago por un trabajo que les ocupa cinco o seis horas diarias. «Lo hacemos con cariño, pero el cariño no paga el pasaje de nuestros hijos al colegio», dice Elena.

Hace unos meses, las ollas comunes del distrito formaron una red para pedir a las autoridades un presupuesto fijo y un pequeño reconocimiento económico para las cocineras. Elena viajó con otras dirigentas al centro de la ciudad para presentar la propuesta. Todavía esperan respuesta. Mientras tanto, cada madrugada, los fogones de Manos Unidas se vuelven a encender.

Question 6
Según el artículo, ¿para qué se usa el dinero que pagan las familias por cada ración?
Question 7
¿Qué actitud muestra Elena en la cita del quinto párrafo?
Question 8
¿Cómo está organizado el artículo?
Question 9
¿Qué conclusión se puede sacar del cuarto párrafo?
Question 10
¿Qué significa la expresión «de un día para otro» en el segundo párrafo?

Introducción: Este cuento, escrito para este curso, trata de una familia de la Ciudad de México que se reúne cada domingo a comer en casa de la abuela.

El plato de los domingos

Los domingos en casa de mi abuela Toña empezaban mucho antes de que llegáramos. Ella se levantaba de madrugada para moler los chiles del mole en el mismo molcajete que había sido de su madre, y cuando tocábamos el timbre, a las dos en punto, la casa de Coyoacán ya olía a ajonjolí tostado y a tortillas recién hechas.

Éramos once alrededor de una mesa pensada para ocho. Mis tíos discutían de fútbol, mi madre pedía que bajaran la voz y mis primos pequeños se escondían debajo del mantel. Nadie se sentaba en la silla de la cabecera, la de mi abuelo, aunque él había muerto hacía seis años. La abuela no lo había prohibido nunca; simplemente, nadie se atrevía.

Ese otoño, Andrés, mi hermano mayor, se fue a trabajar a Monterrey. El primer domingo sin él, la abuela puso su plato como siempre, a mi izquierda. Mi madre le dijo con suavidad:

"Mamá, Andrés no viene. Está a casi mil kilómetros."

"Ya sé dónde está", contestó la abuela, y siguió sirviendo.

A las tres, mi teléfono vibró. Era Andrés, en una cocina de paredes blancas, con un plato de comida para llevar delante. Apoyé el teléfono contra el vaso de agua, frente a su plato vacío, y de pronto los once volvimos a ser doce. Mis tíos le preguntaron por el equipo de la ciudad, mis primos le enseñaron un diente que se les había caído, y la abuela, sin decir nada, le acercó la cazuela del mole a la pantalla, como si pudiera olerlo.

"Huele a gloria, abuela", dijo él, y ella sonrió por primera vez en toda la tarde.

Desde entonces, el plato de Andrés se pone cada domingo, y mi teléfono ocupa su lugar junto al vaso. Algunas semanas la señal se corta y su cara se queda congelada en una mueca extraña; entonces mis primos se ríen y la abuela le dice a la pantalla que coma, que se le va a enfriar.

Hace poco le pregunté por qué seguía poniendo el plato si sabía que mi hermano no iba a venir. Ella dobló la servilleta con mucho cuidado antes de contestar.

"Una mesa no se mide por las sillas que tiene, mija, sino por las que no dejamos vacías."

No entendí del todo lo que quería decir. Pero el domingo siguiente, sin que nadie me lo pidiera, fui yo quien puso el plato.

Question 11
¿Cuál es el tema principal del cuento?
Question 12
¿Qué sugiere el hecho de que nadie se sentara en la silla del abuelo?
Question 13
¿Qué actitud muestra la abuela cuando responde «Ya sé dónde está»?
Question 14
En el cuento, ¿qué quiere decir Andrés con la expresión «Huele a gloria»?
Question 15
¿Qué se puede concluir del final del cuento?

Introducción: Este anuncio, escrito para este curso, presenta las actividades de primavera de un centro comunitario en Houston, Texas.

Familias en Acción: programa de primavera

¿Llegaron hace poco a Houston? ¿Quieren conocer a otras familias del vecindario? El Centro Comunitario La Ceiba, en el este de la ciudad, les invita a nuestro programa de primavera, pensado para que padres, hijos y abuelos aprendan y se diviertan juntos.

ACTIVIDADES (del 3 de marzo al 26 de mayo)

• Tareas en familia (lunes y miércoles, de 4:00 a 6:00 p. m.): voluntarios bilingües ayudan a los niños de primaria con sus tareas mientras los padres aprenden a usar el portal en línea del distrito escolar. • Inglés para adultos (martes y jueves, de 6:30 a 8:00 p. m.): clases de nivel básico e intermedio. Cuidado infantil gratuito durante la clase. • Cocina de nuestras tierras (primer sábado de cada mes, 11:00 a. m.): cada mes, una familia del barrio enseña una receta de su país. Los ingredientes corren por cuenta del centro. • Fútbol de padres e hijos (domingos, 9:00 a. m., en el parque del barrio): equipos mixtos de todas las edades.

PRECIOS Inscripción: 15 dólares por familia para toda la temporada, sin importar el número de integrantes. Las familias cuyos hijos reciben almuerzo gratuito en la escuela no pagan inscripción.

CÓMO INSCRIBIRSE Pasen por la recepción del centro de lunes a viernes, de 10:00 a. m. a 7:00 p. m., con un comprobante de domicilio. No se pide ningún documento migratorio. Las plazas de Inglés para adultos son limitadas y se asignan por orden de llegada.

«En La Ceiba, nadie es forastero por mucho tiempo.»

Question 16
¿A quién está dirigido principalmente el anuncio?
Question 17
Según el anuncio, ¿cuánto paga una familia de seis personas cuyos hijos no reciben almuerzo gratuito?
Question 18
¿Qué le conviene hacer a una persona que quiere asegurarse un lugar en las clases de inglés?
Question 19
¿Qué significa la expresión «corren por cuenta del centro» en el anuncio?
Question 20
¿Qué sugiere la frase final del anuncio?

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